La electricidad no es la única razón por la que los electrones se evitan.
Aunque desactives la repulsión eléctrica en un cálculo, los electrones con el mismo espín conservan un efecto cuántico de exclusión.
Dos electrones tienen carga negativa y se repelen eléctricamente. Esa interacción existe, pero no cuenta toda la historia.
Los electrones son partículas idénticas, sin números de serie individuales. Al intercambiar dos electrones, cambia el signo de su función de onda conjunta. No cambia su carga eléctrica.
Dos electrones no pueden ocupar exactamente el mismo estado cuántico, incluido el espín. Si tienen el mismo espín, la probabilidad de encontrarlos en un mismo punto es cero. La menor probabilidad de encontrar otro cerca se denomina hueco de intercambio.
Este efecto permanece aunque el modelo elimine la interacción eléctrica entre electrones. Por tanto, un comportamiento parecido a evitarse puede surgir de la estadística cuántica sin una fuerza repulsiva adicional.
Un estado cuántico no es lo mismo que una posición. Electrones con espines opuestos pueden compartir un orbital espacial. El intercambio no sustituye la repulsión de Coulomb.